Está Ud. en: Noticias > Barritas energéticas, un tentempié de moda

Barritas energéticas, un tentempié de moda

4 de Octubre de 2019

Este producto empieza a ser considerado por muchas personas consumidoras como un “snack” o tentempié sano y alternativo a los que tradicionalmente se consumen, aunque existen diferentes tipos y no siempre resultan ser tan saludables ni adecuados como en principio aparentan.

Las famosas barritas energéticas nacen en realidad en los años sesenta, gracias a los estudios invertidos en la carrera espacial. Se pretendía elaborar un alimento rico en nutrientes y de fácil consumo y digestión para los astronautas.

Hoy en día se han popularizado hasta el punto de ser un artículo de consumo habitual para muchas personas que ven en este producto un buen tentempié alternativo y más saludable que los famosos snacks (fritos, bollería…) que suelen tomarse a media mañana por ejemplo.

Entre una infinidad de marcas, ingredientes y funcionalidades, la primera opción es evidentemente leer la etiqueta con detenimiento, nos facilitará información muy valiosa sobre qué estamos consumiendo realmente, el valor nutritivo que poseen y para qué estarían indicadas en un principio. Los resultados podrían resultarnos sorprendentes.

Un primer vistazo generalista a este tipo de producto nos revela que en realidad hay tres grandes tipos de las llamadas barritas energéticas:

  • Barritas de cereal: sin duda las que más abundan en el mercado y también la opción más popular. En realidad serían un mero sustituto de otros tipos de snacks, poseen un escaso valor nutritivo (baja o nula presencia de fibra o proteína por ejemplo) e ingredientes como jarabe de maíz o aceite de palma que finalmente les confieren una dudosa calidad cuanto menos dietética. Aunque sus propiedades saciantes son indiscutibles y su precio no muy excesivo, habría que valorar también el aporte hipercalórico que ofrecen.

  • Barritas proteicas: muy populares entre deportistas y habituales del gimnasio. Evidentemente poseen una cantidad muy alta de proteínas y suelen estar enriquecidas con complejos multivitamínicos y oligoelementos como el zinc, aunque son productos bastante caros, la cantidad de proteína que incluyen suele estar muy por encima de lo necesario y además, habitualmente, aportan una cantidad excesiva de azúcares añadidos y grasas saturadas e hidrogenadas, poco o nada cardiosaludables.

  • Barritas nutritivas: serían la opción más cara en el mercado. Compuestas por diferentes ingredientes de un claro prestigio nutritivo e incluso dietético, como semillas de lino, avena, miel, amaranto, frutos secos etc. Estaríamos sin lugar a dudas ante un producto de alto valor nutritivo, aunque no deberíamos confundirlas con las barritas dietéticas, que entrarían en otra categoría de productos y que deberíamos consumir únicamente bajo la supervisión de un médico o experto nutricionista, de hecho este tipo de barritas, aun poseyendo una calidad innegable, siguen siendo un producto altamente calórico.

Como podemos comprobar la lectura del etiquetado de los alimentos es un arma poderosa en manos de las personas consumidoras, un instrumento realmente útil que nos aporta la información necesaria para decantarnos por uno u otro producto, sin olvidar que el consumo de las populares barritas energéticas debería ser meramente ocasional, y en ningún caso sustituir a una comida completa.

Volver

Buscador

Puedes realizar una búsqueda en nuestro histórico de noticias con el siguiente buscador:

calendar
calendar